Tienes una mirada ojete.
Triste, segura, serena.
Ojete, simplemente.
Eres de esos tipos callados, interesantes.
De cabello negro y corazón perdido.
Tienes pocos problemas, por eso no hablas.
(O probablemente tengas muchos y quizás es esa la razón de tu mutismo).
Te hacen falta pechos para ser mortalmente atractivo.
Porque tienes todo lo demás.
La personalidad.
La sonrisa.
El semblante del hombre light, que nada espera y nada obtiene.
Estudias una ingeniería.
Es triste, porque pensaba que eras arquitecto.
Y que nos encontraríamos en semiótica o en arte.
O que nos encontraríamos, simplemente.
Quizás un día nos veamos y nos hablemos de frente.
Nunca haría equipo contigo, Mauro.
Porque eres de esos que poco hacen por sí mismos.
Y mucho menos por la escuela.
Pero te querría y lloraría tanto como a Andrés.
Porque eres uno de su tipo.
Tan callado.
Y Sencillo.
Con una hermosura mortuoria, así como las de Neruda.
Así como las de Silva.
Así como la de todos esos pinches poetas chilenos.
¿Te gusta Alesana? ¿Irías conmigo a ver a Atreyu?
¿Eres de esos metaleros perdidos en el tiempo?
¿De esos hxc que se mueren por "gritar te quiero"?
Yo soy de esas tipas.
Que cree en el amor cortesano.
Que se quedaría en el medioevo, sólo por recoger tu pañuelo.
Mi doncella, Mauro de Ingeniería Química de la magistral provincia del ITESM.
Porque soy como tu
basalo.
(vasallo, en todo caso)Tomaría uno de tus cabellos castaños, cortados a lo pendejo y con tijeretazo
y lo pondría
entre el arillo de mi brasiere y mi pechoy con éste pequeño,
ínfimo
y
sin embargo
OH, valioso símbolo de usted;
lucharía encontra de
Morhols,
dragones y
Grendels;
y los felones y villanos,
y las bestias salvajes que atienden la cafetería;
sólo para que reconocieras mi honor y valía.
Te amo, cortesanamente.
Y si a
vos le plugiere;
y después de
pregar; lo cual poco me enfadaría;
si
vos me concedieras el rango de
entendedora;
me valdría verga ser
vuestra amiga;
me saltaría la formalidad
que tan rigurosamente he seguido
y terminarías correspondiéndome en materia de amores.
(quieras o no)
Y sería tu
drut eternamente,
devota y serena...
O una presa en alguna lejana y
lúgubremazmorra del penal del Topo Chico,
bajo el crimen
de
violentación de la intimidad ajena.